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Marchas urbanas de reconocimiento Mirar la ciudad desde el prisma de la seguridad
Sus orígenes A principios de los años 1990, un grupo de mujeres de Toronto, el Metro Action Committee on Public Violence Against Women and Children (METRAC), elaboró una guía de evaluación de la seguridad de los espacios ( safety audit ) que permite formular recomendaciones de correctivos para los agentes de intervención concernidos. Inspirándose en la experiencia cotidiana de la mujer y su facilidad para detectar todos los elementos que aumentan la inseguridad, esta iniciativa colectiva tiene como objetivo la detección de los factores del medio ambiente urbano que hacen que ciertos lugares sean más propicios para que se cometan agresiones o acosos. En el marco de este enfoque, la mujer se ubica en el centro de la acción y se le reconoce su papel de experta de la seguridad de las personas. Además, por primera vez, con esta guía de evaluación de la seguridad, se le da a la comprensión del entorno urbano desde una perspectiva de mujer un fundamento teórico y práctico determinante. Varia/os urbanistas han integrado ya, en su reflexión, el concepto de seguridad en materia de planificación de los espacios públicos. [Véase el documento sobre la ordenación urbana segura]. Una iniciativa que florece en Montréal
Definición y objetivos de las marchas urbanas de reconocimiento El concepto de marchas de reconocimiento, nacido a raíz de la necesidad de brindar a las ciudadanas una herramienta capaz de analizar la seguridad de la ciudad desde su propio punto de vista de mujeres, consiste en formar un grupo de unas doce mujeres para recorrer un sector de la ciudad que se haya previamente identificado como inseguro. Animadoras-secretarías acompañan al grupo y se invita a los hombres como observadores para sensibilizarlos a las percepciones de la mujer en materia de seguridad. El grupo dispone de una guía-cuestionario expresamente elaborada para tales fines.
Además de mejorar la seguridad de las ciudadanas y de los ciudadanos, con las marchas de reconocimiento se pretende suscitar en las participantes un sentimiento de apropiación y de control de su entorno. Esta iniciativa ciudadana, comprometida a mejorar la seguridad local y la calidad de vida, fortalece la participación de las mujeres en la vida pública. Asimismo, los cambios concretos aportados al espacio urbano, fruto de las marchas de reconocimiento, contribuyen a que las participantes se perciban como protagonistas sociales eficaces. En este sentido, las marchas de reconocimiento son un factor de fortalecimiento de las capacidades de las mujeres e impulsan su autonomía, a la vez que promueven el ejercicio de su ciudadanía. Algunos temas candentes Las mujeres en el centro de la acción Las marchas de reconocimiento se han vuelto una acción reconocida y relanzada en varia ciudades del mundo. Éstas no deben, sin embargo, transformarse en una actividad en la cual los expertos institucionales se apropian del análisis y de la animación para visitas guiadas a lugares inseguros de la ciudad. Las mujeres deben permanecer en el centro del análisis y de la acción, y los hombres que acompañan la marcha deben adoptar una actitud de escucha y apoyo. El seguimiento, una etapa crucial Garantizar que las mujeres participen en el seguimiento de la aplicación de los correctivos constituye el segundo problema central ya que, al ser el empoderamiento de las mujeres uno de los objetivos de las marchas de reconocimiento, es importante que las mujeres confirmen, en su acción ante las instancias públicas y privadas, la influencia que ejercen para hacer que su ciudad sea más segura y mejor adaptada a sus necesidades. Mecanismos que la municipalidad debe establecer Ya que las marchas de reconocimiento pueden ser numerosas y realizarse en diversos barrios de la ciudad, es importante que la ciudad se dote de un mecanismo formal para recibir las solicitudes que la conciernen y darles seguimiento. Deberá igualmente llevarse a cabo un importante trabajo de sensibilización para convencer a la ciudad que invierta los recursos necesarios para responder a las solicitudes. Es también fundamental que se establezcan acuerdos entre los grupos de mujeres y la municipalidad para la creación de tal mecanismo y que enseguida su existencia se dé a conocer al público. Las marchas de reconocimiento, un concepto exportable El cuarto tema central trata del proceso y del instrumento. Si bien la popularidad de las marchas de reconocimiento no deja de aumentar y que las reuniones y conferencias internacionales contribuyen a la difusión de esta iniciativa y de las guías de encuesta, merece destacar las dificultades prácticas de transferencia de esta experiencia dadas las diferencias de estructura física, política y administrativa de las ciudades en los diversos continentes. ¿Hasta que punto se puede adaptar el concepto sin comprometer su sentido? ¿Qué opinan ustedes? ¿Cuáles son sus experiencias en la materia?
Le agradecemos rellene las fichas del Repertorio. Sitios de interés
Bibliografía Comité d'action femmes et sécurité urbaine (CAFSU). 2001. Agir ensemble pour la sécurité des femmes : répertoire des activités montréalaises. Montréal : CAFSU. [PDF] Michaud, Anne. 1993. Guide d'enquête sur la sécurité des femmes en ville. Montréal : Femmes et ville, Ville de Montréal. Wekerle, Gerda R.; Whitzman Carolyn. 1995. Safe Cities, Guidelines for Planning, Design and Management. New York : Van Nostrand Reinhold. |
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2002, Mujeres y Ciudades Internacional Ultima actualización : Noviembre 28. 2003 |