Resumen
El Comité de «Ciudad Segura»
de Toronto obtuvo un éxito notable al educar a la par policías,
políticos, urbanistas, arquitectos y ciudadanos en cómo
hacer más seguros los espacios públicos. Toronto y
otras ciudades adoptaron lineamientos para reexaminar las propuestas
de desarrollo que atañen la seguridad. Aunque ya no existen
los Comités de Seguridad Ciudadana, el programa «Romper
el Ciclo de la Violencia» financia ahora 50 grupos comunitarios
cada año y ha ampliado el margen de iniciativas y ya no sólo
se enfoca en las mujeres y en la planeación urbana sino también
en la construcción de comunidades más incluyentes
para la seguridad de todos los ciudadanos. Si bien Toronto es una
ciudad relativamente segura y rica, su «enfoque de ciudad
sana» es aplicable en otros lugares del mundo con recursos
aparentemente mucho menores.
Un elemento de iniciativas clave para prevenir
la violencia contra las mujeres, es proveer espacios para que las
mujeres se reúnan, discutan sus preocupaciones y planeen
acciones (por ejemplo, South East Asian Services Centre , Dufferin
Grove Park ). El enfoque de Toronto enfatiza hablar con aquellos
más afectados por los problemas de seguridad. Estos «expertos
reales» se involucran en la sugerencia de mejoras hacia sus
propios barrios, permitiéndoles de esta manera «apropiarse»
de las soluciones a los problemas que ellos identificaron.
Los gobernantes y ciudadanos necesitan tener en
cuenta que:
- las raíces de la violencia y la seguridad
podrían estar unidas e integradas con otros aspectos como
la economía, la salud, la vivienda y la interacción
de diferentes grupos sociales en tolerancia mutua;
- la seguridad de los más vulnerables
garantiza la seguridad de todos;
- el conocimiento acerca de los recursos
existentes puede ser el impacto más importante en cualquier
programa de seguridad.
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