Resumen
El curso "ACCIÓN" de defensa
personal capacita a las mujeres en una variedad de estrategias físicas
y verbales simples para la recuperación del control en una
situación de agresión. En vez de controlarse por el
miedo que limita su libertad, las mujeres aprenden a protegerse
y a imponerse por si mismas. De la misma manera, se les alienta
para que defiendan sus opciones y decidan activamente por donde
quieren caminar y con quien desean hablar. Una mujer se sentirá
más segura si tiene más estrategias de donde escoger.
Un elemento clave para la capacitación
en defensa personal es enseñar a las mujeres a retomar el
control de la situación de tal manera que se vean así
mismas imponiéndose y respondiendo a la agresión en
lugar de forcejear con el agresor. Las técnicas varían
según la situación. Van desde técnicas realistas
para enfocar sus propias fuerzas contra las debilidades o la vulnerabilidad
del agresor, hasta técnicas para aprovechar la fuerza interior,
tomar el control de la situación, y ejercer el derecho a
responder a la agresión.
El programa "ACCIÓN" le da el
control a la mujer. Particularmente cuando se le compara con el
enfoque tradicional de control de la "mujer-victima".
Este enfoque de prevención de la agresión limita la
libertad de la mujer al mismo tiempo que incrementa su temor advirtiéndole
que cierre su puerta y se abstenga de salir sola, especialmente
en ciertas áreas, que se vista de cierta manera, que no hable
con extraños, etc. Todas estas son normas basadas en la concepción
errónea que las agresiones son hechas por desconocidos en
la calle y en la noche. En realidad, en la gran mayoría de
casos de agresión femenina en Canadá, las mujeres
son agredidas por algún conocido ya sea en su propia casa
o en su lugar de trabajo.
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