Resumen
A nivel federal, la estrategia canadiense busca
la prevención de la criminalidad por medio de un enfoque
de desarrollo social al interior del cual se destacan cuatro ramas
prioritarias: los niños, los jóvenes, las comunidades
autóctonas y la seguridad personal de las mujeres y niñas.
La seguridad de las mujeres siendo prioritaria, es posible de integrar
la dimensión femenina en todos los trabajos.
El énfasis está marcado sobre la
prevención de la victimisación, quiere decir prevenir
para evitar que los jovenes se vuelvan más tarde unos autores
del crimen. Hay un vacío con respecto a la investigación
de la seguridad de las jóvenes y niñas. El análisis
diferenciado según los sexos permite de elaborar proyectos
y modelos para situaciones o preocupaciones diferentes, por ejemplo,
los problemas en el seno de las grandes empresas y la sensibilisación
a la violencia al interior de las comunidades.
Es imperativo de buscar fuentes de financiamiento
durables para poner en pié mecanismos de redes o de lugares
de intercambio entre los grupos locales y las instancias nacionales.
El trabajo debe ser hecho a partir del terreno, de la base, para
impulsar hacia arriba, si queremos que las estrategias nacionales
reflejen realmente las realidades locales.
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